LAS 5 CLAVES IMPORTANTES EN UNA ALIMENTACIÓN INFANTIL SALUDABLE

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LAS 5 CLAVES IMPORTANTES EN UNA ALIMENTACIÓN INFANTIL SALUDABLE

Alimentarse de manera saludable desde las edades más tempranas tiene un impacto positivo en la salud infantil, que además puede perdurar a lo largo de toda la vida de los futuros adultos, por eso son necesarias las 5 claves importantes en una alimentación infantil saludable.

Si alimentar a los adultos de la casa de forma saludable ya es de por sí todo un reto, la cosa se complica, y mucho, cuando en la unidad familiar hay niños. En las siguientes líneas te explicamos cuáles son las claves para superar ese reto.

Además, si te seduce la idea de que los más pequeños de la casa dispongan de un programa de alimentación infantil adaptado a sus necesidades específicas, en Corporis Sanum podemos diseñar dietas personalizadas al 100%.

LAS 5 CLAVES IMPORTANTES EN UNA ALIMENTACIÓN INFANTIL SALUDABLE

Estos son los cinco pilares en los que se sustenta la nutrición infantil saludable:

1. Equilibrio nutricional

Una dieta infantil equilibrada debe incluir alimentos de todos los grupos. En esto hay coincidencia con las dietas de los adultos.

Pero en lo que no hay coincidencia es en las necesidades nutricionales: los niños necesitan más proporción de proteínas, vitaminas y minerales que las personas adultas.

Además, también necesitan más hidratos de carbono saludables, porque su actividad física diaria suele ser muy superior a las de sus mayores. Por tanto, sus menús han de ser más calóricos.

2. Variedad y calidad

La variedad y la calidad de los menús es imprescindible para conseguir el equilibrio nutricional. A grandes rasgos, te indicamos cómo deben diseñarse los menús diarios de un niño:

Especialmente importante es la primera comida del día. El desayuno no ha der escaso, puesto que a los críos les espera una larga mañana en la que combinan el esfuerzo intelectual con el derroche físico de los recreos.

Para el desayuno, es recomendable incluir al menos un zumo de frutas, acompañado de una generosa ración de leche y otra generosa ración de cereales, entre los que se incluye el pan. De esa manera, se asegura un aporte de nutrientes que les permite llegar con energía hasta la hora del tentempié de media mañana.

Para este tentempié, lo más recomendable es un bocadillo cuya “chicha” sea altamente proteica y baja en grasas saturadas. Por ejemplo, jamón cocido, lomo o atún conservado en aceite de oliva. Deben evitarse a toda costa los dulces, los snacks y la bollería.

Lo mismo aplica para la merienda, a la que puede añadirse una pieza de fruta.

Y para el resto de comidas del día, los menús deben incluir, de forma alternada y equilibrada, carnes magras, pescados, huevos, verduras, legumbres, cereales, lácteos y frutas.

Una recomendación adicional es que evites que tus hijos consuman alimentos ultraprocesados. En general, este tipo de alimentos son excesivamente ricos en azúcares refinados, grasas saturadas y sal.

3. Mucha fruta y… ¡mucha verdura!

Las frutas y verduras son especialmente ricas en vitaminas y minerales, imprescindibles para el desarrollo de los organismos infantiles.

Conseguir que los niños consuman fruta es sencillo. El caso de la verdura es bien distinto: en la mayoría de los hogares, que un crío consuma verdura es todo un drama o una misión casi imposible.

Dada la importancia de los vegetales en la nutrición infantil, más adelante encontrarás un apartado específico en el que te explicamos cómo puedes conseguir, con dedicación, que tus niños terminen consumiendo verdura sin mayores problemas.

4. Raciones del tamaño adecuado

Tan malo es permitir que un niño se sacie sin tino como forzarlo a comer de más. El segundo caso es muy habitual y debe evitarse esa conducta.

Salvo en casos extremos o patológicos, que son fácilmente reconocibles, el organismo del niño sabe muy bien cuándo está saciado. Y si en alguna ocasión tu hijo come de menos porque tiene prisa por jugar o irse con los amigos, no te preocupes: lo compensará en la siguiente comida.

5. La educación

Este es uno de los pilares nutricionales infantiles a los que habitualmente los padres no prestan atención.

El “ordeno y mando” alimenticio puede parecer efectivo. Pero no lo es, ni siquiera a muy corto plazo: en cuanto no estemos presentes, el crío comerá lo que le venga en gana y, además, sin limitaciones.

Es decir, el niño debe comprender por qué ciertos alimentos son beneficiosos y por qué otros son perjudiciales. O por qué necesita seguir dietas para adelgazar.

En este sentido, en internet dispones de cientos de vídeos y juegos interactivos de contenido nutricional que están especialmente diseñados para el público infantil. Siéntate junto a tu peque y visualízalos o juega tú también.

Finalmente, un sistema muy efectivo para educar nutricionalmente a los niños es mostrarles en vivo algunos problemas de salud que pueden haber sido causados por una alimentación deficiente.

Por ejemplo, en el caso de un niño obeso, explicarle que esa es la consecuencia de abusar de la comida rápida y de no comer nunca verduras.

También funciona hacer alusión a los beneficios de ciertos alimentos. Por ejemplo, comentar que un niño es muy alto porque seguro que bebe mucha leche. O que la compañera más lista de clase seguramente come  verduras.

Con esta última táctica corres un riesgo: si se lleva bien con ellos, puede que tu hijo les pregunte y tu pequeño ardid educativo se vaya al traste. 

Guarnición para pollo asado, alimentación infantil saludable

 

El Reto de las Verduras

Conseguir que los niños coman verduras no es tarea imposible. Para ello:

  • Predica con el ejemplo: come verdura, ensalza su sabor y muestra tu entusiasmo por sus beneficios para la salud.
  • Convierte las verduras en puré: los niños son muy proclives a comer cualquier tipo de puré. Añade a los purés ingredientes sabrosos: el jamón, el pollo o la carne guisada les dan un sabor apetecible y, además, aportan las proteínas de las que carece la verdura. También puedes combinarlas con legumbres: los garbanzos, las lentejas y las judías son ideales.
  • Emplea la parrilla: este tipo de preparación es mucho más apetitosa que las tradicionales verduras cocidas. Eso sí: en la parrilla usa siempre aceite de oliva.
  • Hamburguesas y albóndigas, la vía alternativa: compra carne picada y prepara en casa tus propias albóndigas y hamburguesas. Prepara la masa añadiendo un tercio de verduras perfectamente trituradas. Y comprueba cómo tu hijo se relaja mientras, sin saberlo, está comiendo verdura.

 

Y ahora que ya conoces cuáles son las claves de la nutrición infantil saludable, te recordamos que si tienes un hijo con tendencia a la obesidad o con algún trastorno de salud, pueden mejorar su condición física mediante una dieta personalizada.

En este sentido, nuestro servicio de dietas por nutricionistas online te permite alimentar a tu niño de manera equilibrada y saludable.

Y si lo que tu peque necesita es una dieta para adelgazar, no será necesario que realice grandes esfuerzos: nuestros programas de nutrición infantil están específicamente diseñados para evitar la sensación de hambre y privación.

Como ves, las 5 Claves importantes en una Alimentación Infantil Saludable, son de una gran importancia en nuestro día a día.

 

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